NUESTRA MISIÓN (Bonsái Futbol Club)
Para explicar la filosofía del bonsái necesitaríamos estudiar la religiones"TAO", "BUDISMO", “EDUISMO” Y “COMETISMO” donde se contempla al hombre y la naturaleza como un mismo elemento vital, donde todos compartimos un solo fin. Y donde el elemento Bonsái es parte de la profunda idea de viajar dentro del mundo vegetal. Es como ver un hijo crecer....
Para los occidentales de formación Posadista- Redpaguista y Hebreo-Cristiana es difícil comprender los principios básicos de estas filosofías, por lo que tomaremos la mas reciente aproximación que nos da el Sensei Saburo Kato o lo que es lo mismo el Sensei Laburo Gato, en cuyo mensaje no tan oculto nos dice “Vamo arriba el enano de mierda que nos bancó las camisetas).
"Bonsái No Kokoro" (Bonsái No Kakaréa)
Los monjes Budistas que por siglos viajaron llevando el arte del bonsái a Japón, Korea y otros países, encontraron que bonsái brinda compañía y anima un gran respeto por la naturaleza. Esta conexión entre bonsái y las tradiciones de contemplación de muchas religiones continua en nuestro tiempo. Cada uno de nosotros también es un Bonsái en uno mismo...
El observador por primera ves de un bonsái, ve fascinado como un majestoso árbol (el tronco es un ideal y sus integrantes simplemente hojas que se hechan a volar) es presentado en miniatura pero gigante en miniatura. Si alguno pasa al siguiente paso y adquiere un bonsái, el joven árbol en maceta lo llevara en la imaginación a fabulosos firuletes y viajes a lugares místicos - Viejos bosques, desfiladeros rocosos azotados por el viento, o valles de bellísima verdura que renacen en la cancha de la vida. Con el tiempo el entusiasta aprende las técnicas y horticultura. El reto cautivador de la experiencia con la naturaleza a través del ritmo de otro ser, que posiblemente tenga una vida por mas años que el.
Cuando los días y años cultivando bonsái, pasan, la mente se profundiza en la belleza de la naturaleza y en la magia de sus hojitas. La primavera es el tiempo de la verdura fresca de la nueva vida, El verano los aromas de las flores y la refrescante lluvia, la lujuria de los frutos, Otoño se regocija con los blancos y azules de su pelaje preparándose para el descanso estival, Invierno tiempo de descansar y soñar en la próxima renovación, en la próxima temporada. Al pasar los años, el pasatiempo le transforma en un apasionado amante de la naturaleza y de esta filosofía con la profunda meditación lograda observando su bonsái crecer y como las nuevas palomitas van rovoloteando entorno a él.